lunes, 10 de mayo de 2010

"Entre la docencia y mi profesión"

ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN

“Cuando realmente deseas algo, el universo entero conspira para que lo logres”
Soy Psicóloga de profesión y como ya lo había comentado en otra ocasión, ser docente no figuraba en mi proyecto de vida. Mi interés radicaba en la Psicología Organizacional.
Mi primer contacto con la enseñanza, aunque no en la docencia, fue a los 15 años como coordinadora y asesora de un grupo de misiones, la segunda en mi servicio social cubriendo un interinato de orientación en una prepa oficial, la tercera y la vencida en el CECyTEM plantel Jilotepec. Aquí realicé mis prácticas profesionales con goce de sueldo pues era Orientadora, pero al egresar de la universidad renuncie a la plaza y me fui buscando la tan ansiada oportunidad de laborar en una Empresa. Se me concedió rápido, trabaje casi un año en recursos humanos, después me llamaron, del CECYTEM para dar clases y aproveche la oportunidad. Combinaba ambos trabajos, lo cual me desgastó mucho y opté por renunciar en la empresa. ¿Por qué, si era lo que tanto anhelaba? Tenia un mejor sueldo, mejor puesto (prestigio), la respuesta para mi fue simple aunque para algunos parezca algo fantasioso.
Me di cuenta que el proceso educativo esta presente en todos lados, y es la base para transformar la vida, la sociedad, el mundo. Cierta ocasión como cualquier joven me prometí que haría algo trascendente, que contribuiría para cambiar mi sociedad, mi mundo… Comprendí que en la docencia tenia esa oportunidad y la aproveché. Al inicio todo marcho bien pues daba las asignaturas de Psicología y Filosofía, sin embargo con la reforma educativa mi trayectoria docente estaba en jaque pues no había asignaturas especificas de mi perfil. Me enrolaron en materias de módulo profesional, particularmente las que tenían que ver con publicidad y mercadotecnia, eso me gustaba, pero hubo un semestre en que me toco Archivonomía y eso fue todo un reto para mi, pues me parecía una materia muy “cuadrada”. Desde que inicio la reforma, cada semestre tengo una asignatura distinta, lo cual antes me estresaba, hoy agradezco esa oportunidad porque me llevó a formarme y habilitarme en disciplinas que casi no conocía o no me gustaban, nunca me desanimé aunque a veces me decían mis compañeros que quizá la dirección me estaba poniendo a prueba, yo prefiero pensar que ven en mi una profesional que sabe superar retos.
No obstante, vino otra cuestión. ¿Abandoné mi profesión que amo, la psicología?, ¿Soy un profesionista más con rol de profesor? Hace 2 y medio años, me deprimí, me sentía fuera de contexto con la labor que desempeñaba, confieso que incluso bajó mi rendimiento, caí en el rol de “con que me paguen, lo demás no importa”. Un buen día, en medio de mi tedio, desarrolle una técnica de empatía con un grupo que consideraban difícil y ahí encontré todas mis respuestas, me devolvieron las ganas de luchar, vivir y conseguir mis metas.
Hoy puedo decir que hago lo que quiero y me gusta, soy psicóloga y docente. Ser profesor de forma consiente, abrió mi mundo, en cada uno de mis alumnos, compañeros, personal administrativo y de mantenimiento reconozco una oportunidad de aprender, esta labor me ha ayudado a ser menos prejuisosa, a dar más valor a lo positivo que a lo negativo. Porque como comentaba con algunos de mis compañeros, no todo es miel sobre hojuelas.
Mi mayor insatisfacción es respecto al “sistema” que tienen los directivos para estimular a los docentes y manejar la información.
Hay problemas de comunicación organizacional y equidad en el plantel, eso genera muchos conflictos y generalmente nos desalienta, en lo particular lo he vivido con los proyectos de investigación que he presentado o algunos de capacitación. Todos se quedan en el aire, te dicen que sí pero no te dicen cuando.
En fin ya deje de luchar por ello. Ahora ya no me preocupo, me ocupo de cumplir con mi labor en el aula, de buscar espacios para capacitarme, de llevar acabo mis proyectos en otras instituciones y eso me favorece muchísimo porque lejos de bloquear mi potencial, lo ha desarrollado, cuando imparto conferencias, talleres o simplemente terapia, me doy cuenta que al ser docente nunca deje de ser psicóloga, mas bien me brindó la oportunidad de desarrollar mejor mi profesión.
Mi mayor satisfacción es ver a mis alumnos egresados y no egresados, como personas responsables, que no se pelean con la vida ni el sistema sino que buscan y aplican estrategias para lograr sus metas.
Me satisface escuchar que algún ejemplo, una frase, una técnica o incluso una llamada de atención los llevó a replantearse su proyecto de vida y su papel en la sociedad.
A través de la docencia y gracias a mis alumnos he superado retos personales, soy mejor madre, por que no decirlo y en general mejor persona.
Hoy no me siento frustrada como hace casi 3 años, me siento comprometida y responsable de generar un cambio en mi sociedad como psicóloga y docente. Por eso estoy aquí para tener algo mejor que ofrecer a mis alumnos, a mi vida y a mi sociedad.


2 comentarios:

  1. Luz.

    Al leer tu comentario, te puedo decir que creo que una gran mayoria de nosotros encontro en la docencia una razón de ser ya que como lo platico con mis amigos, el profesor no se hace, nace, ya que no sólo son conocimientos y como dice una canción "para subir al cielo se necesita una escalera grande y otra cosita...." saludos.

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  2. Hola Alberto!
    Coinciodo contigo, si yo sigo en la educacion es porque le dio un sentido a mi vida, me dio una razon de ser como comentas y ahora viene la respuesta, ya estamos aquí, ahora a trabajar por nuestrs chicos y por nuestro país.

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